La clase dura veinte minutos y está hecha exactamente para lo que estás haciendo ahora mismo: decidir si esto es para ti.
Dentro se dice lo que cuesta, lo que exige y en qué casos te vamos a decir que todavía no. Si al terminarla ves que no es lo tuyo, te habrás ahorrado una conversación. Y si ves que sí, sales sabiendo por dónde se empieza.